Cual fantasma de las navidades pasadas

Muy buenas a todos,

Llevo un tiempo pensando en cómo hablar de la Navidad en una situación tan extraña como la que estamos viviendo. A aproximadamente una semana de Nochebuena, muchos estarán haciendo planes o escribiendo las cartas a Papá Noel y los Reyes Magos. Yo, en cambio, quiero recordar las fiestas que hemos podido disfrutar años atrás con este dicho como mantra:

‘Es de bien nacido ser agradecido’

Aunque ahora veamos todo lóbrego y frío puede que en poco tiempo (esperemos) las tornas cambien y podamos volver a esa normalidad que todos añoramos. De ahí que haya querido tratar esta entrada como una referencia a ‘El Cuento de Navidad’ (‘A Christmas Carol’), escrito por el genio literario Charles Dickens en 1843.

Algunos recordaréis la trama de esta historia, con un protagonista egoísta que no daba ni la limosna a los vagabundos. Sin espíritu navideño y pleno de codicia, Scrooge se encuentra con tres fantasmas que le hacen revivir el pasado, cómo están siendo las celebraciones en el presente de conocidos suyos y aquello en lo que podría ser el futuro navideño si él se obsceca y opta por no cambiar de parecer.

Para los no tan ávidos lectores, también hay una versión cinematográfica de los carismáticos Teleñecos (o The Muppets) con la rana Gustavo y Michael Caine al frente. Así pues, tras lo escrito, hagamos un breve repaso de las navidades pasadas:

Hace algunos años (cuando era la novedad) pude subir al autobús de dos pisos que te daba una vuelta por las luces navideñas del centro de Madrid. Su nombre original era Navibús, posteriormente pasó a llamarse Naviluz… Ahora ya no sé ni su precio ni si sigue dependiendo del consistorio madrileño. Lo que sí recuerdo (bastante bien) es la neumonía que pude haber cogido de esperar esa larga cola de gente en Colón y luego quedarme helado sentado en el piso de arriba del bus. Tocó sufrir un poquito para disfrutar de las guirnaldas de luces de las calles Serrano, Alcalá o la Gran Vía. Fue una experiencia muy grata y no excesivamente cara. Eso sí, mi consejo es que llevéis ropa de abrigo y una mantita, a poder ser.

Sé que en ocasiones, adentrarse en el centro madrileño por estas fechas tan señaladas puede resultar estresante, más si cabe con las nuevas medidas de seguridad, distancia, etc. Lejos queda la idea de dar un paseo entre la marea de gentío comiendo unas riquísimas castañas calientes y ver (si la marabunta lo permite) el espectáculo de Cortylandia. Lamentablemente, este año se ha cancelado este show navideño del Corte Inglés (otra víctima más que el coronavirus se ha cobrado).

Algunas luces cambian, otras se mantienen. Es el ciclo de la vida y del dinero. Aunque hoy día quizás deberíamos pensar en menos luces con la bandera española y más comida para aquellos que se han quedado sin trabajo o están en un ERTE. Por mucho que me guste, me parece un gasto superfluo y hasta inútil. Con lo bien que uno se lo puede pasar recordando como el CaixaForum iluminó su edificio con material reciclados (‘Navidad en RE‘). Siempre uno puede implicarse con el medio ambiente ¿no?

Lejos queda el intento de peatonalizar la Gran Vía con esas barreras new jersey (y el escándalo que muchos montaron criticándolo), ¡y fijaos ahora cómo están las calles! Ojalá las cosas mejoren en menos de lo que nos imaginamos y nos sorprenda la buena fortuna como si de los Reyes Magos se tratara (aún recuerda la reproducción cortesía del Museo del Prado de Juan Bautista Maíno que se podía ver en la Puerta de Alcalá).

A veces, no hay que buscarle un doble sentido a las cosas, una bola lumínica gigante ubicada junto al Edificio Metrópolis es únicamente eso, una bola. Con la que está cayendo, todo lo que podemos hacer es ser civilizados, esperar a que las cosas mejoren y desear una feliz navidad y un feliz año nuevo desde la distancia. La esperanza es lo último que se pierde. Porque si no se tiene esperanza ahora en Navidad, ¿cuándo si no?

Así pues, tras un guiño dickensiano y ante una entrada tan festiva, me despido con un grato descubrimiento musical de este extraño 2020, el grupo madrileño La La Love You, apoyado por la conocida discográfica independiente Subterfuge. Al menos así uno puede pasarse las fiestas bailando al ritmo del fin del mundo.

‘Y tú bailabas y no sabías
que el mundo entero se destruía.
Que al veros juntos
por un segundo,
en lo más profundo,
fue el fin del mundo’

¡Felices fiestas y que el próximo 2021 traiga buenas noticias!

1B xoxo

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